Competir para mejorar: la visión de Facundo Zorzoli, Capitán de Newbery
En el último año, Newbery mostró un crecimiento muy marcado dentro del circuito de combate medieval. Más presencia, más solidez competitiva y un grupo que parece haber consolidado identidad y funcionamiento. Para entender ese salto de nivel, hablamos con Facundo Zorzoli, capitán del equipo, quien comparte su mirada sobre el proceso, la preparación y los objetivos de cara al próximo Torneo del Río de la Plata.
Un crecimiento que no es casualidad
Desde su rol como capitán, Zorzoli no atribuye la evolución del equipo a un único factor, sino a un proceso acumulativo:
“Creo que se debe a un conjunto de cosas: el trabajo sostenido de muchos años, el compromiso y el haber podido consolidar un buen grupo de trabajo son algunos puntos clave que implementamos para poder crecer en el deporte.”
La idea de proceso aparece como eje central. No se trata de un cambio abrupto, sino de una construcción paciente, donde la continuidad y la cohesión interna jugaron un papel determinante.
Preparación para un torneo cada vez más exigente
El Torneo del Río de la Plata reunirá competidores de distintas ciudades y países, elevando el nivel de exigencia. Frente a ese escenario, Newbery encara una preparación planificada y progresiva.
“Actualmente estamos haciendo una secuencia de entrenamiento progresiva para tratar de llegar en las mejores condiciones. Hay bastantes expectativas y entusiasmo con respecto al Torneo del Río de la Plata, así que esperamos estar a la altura del desafío que presenta.”
La combinación de entusiasmo y responsabilidad marca el tono del equipo: ilusión por competir, pero con conciencia del nivel que encontrarán en la liza.
Identidad, valores y trabajo en equipo
Muchos equipos logran mejorar técnicamente, pero no todos consolidan una identidad clara. En el caso de Newbery, Zorzoli señala que la esencia del grupo se mantiene firme desde sus inicios.
“Desde que ingresé al equipo hasta hoy siempre se trató de mantener la misma ideología. El trabajo en equipo es clave, hay que trabajar tanto en los más habilidosos como en los menos; una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones.”
El capitán remarca además tres valores que, según él, distinguen al equipo dentro del circuito:
“El apoyo, las ganas de mejorar y la humildad creo que son lo que siempre distinguió a Newbery.”
La idea de crecimiento colectivo por encima del rendimiento individual aparece como un rasgo distintivo del equipo.
Río de la Plata: oportunidad y aprendizaje
De cara al próximo torneo, competir no es solo un objetivo deportivo, sino una instancia de formación y expansión.
“Para Newbery representa una muy buena oportunidad de crecimiento. Poder cruzarse con varios equipos y de diferentes países da la posibilidad de aprender otras visiones y técnicas para permitirnos seguir mejorando en este deporte.”
El enfoque es claro: cada enfrentamiento es también una instancia de aprendizaje. Más allá de los resultados, el desafío internacional funciona como motor para seguir evolucionando.
Con trabajo sostenido, identidad consolidada y una preparación progresiva, Newbery llega al Río de la Plata con la convicción de que el crecimiento no es una meta alcanzada, sino un proceso en marcha.



